Adultos
Espacio para explorar dificultades emocionales, relacionales y vitales, comprender patrones y desarrollar recursos para afrontar cambios, pérdidas, ansiedad, estrés, autoestima, toma de decisiones y otros motivos de consulta.
Primera sesión
Se exploran el motivo de consulta, antecedentes relevantes, necesidades actuales y objetivos.
Adolescentes
Atención ajustada al desarrollo, identidad, emociones, relaciones, escuela y contexto familiar. Cuando corresponde, se integra a madres, padres o tutores respetando los límites de confidencialidad pertinentes.
Participación familiar
Se define según edad, situación clínica, seguridad y objetivos del proceso.
Niños
La valoración incorpora información de cuidadores y recursos adecuados a la etapa del desarrollo. El trabajo puede incluir orientación a la familia cuando resulte clínicamente indicado.
Consentimiento y protección
La atención de menores requiere condiciones específicas de autorización, confidencialidad y protección.
Adultos mayores
Atención centrada en cambios vitales, pérdidas, adaptación, relaciones, autonomía, estado emocional y recursos personales, considerando también factores médicos y sociales relevantes.
Trabajo coordinado
Cuando es necesario, se recomienda valoración o seguimiento con otros profesionales de salud.