Cómo trabajamos

Un proceso clínico comprensible y revisable

La atención no se reduce a “hablar de problemas”. El proceso se organiza en momentos que permiten comprender, intervenir y revisar el avance.

1

Escuchar

Comprender qué está ocurriendo desde la experiencia de la persona, sin reducirla a una etiqueta.

2

Evaluar

Explorar motivo de consulta, antecedentes, funcionamiento actual, recursos, contexto y, cuando procede, riesgos o necesidades adicionales.

3

Comprender

Identificar relaciones entre emociones, pensamientos, conductas, vínculos, experiencias y condiciones del entorno.

4

Formular

Organizar una explicación clínica de trabajo que oriente prioridades y permita decidir qué intervenir.

5

Planificar

Definir objetivos, estrategia, modalidad y criterios para revisar el avance.

6

Intervenir

Aplicar técnicas y recursos seleccionados según las necesidades identificadas y la evolución del proceso.

7

Reevaluar

Revisar cambios, obstáculos, nuevas necesidades y pertinencia del plan de trabajo.

8

Consolidar

Fortalecer aprendizajes, recursos y estrategias para favorecer autonomía y mantenimiento de los cambios.

La ruta no es rígida

Los momentos pueden superponerse o repetirse según el caso. La evaluación y la intervención se ajustan a la información disponible y a la evolución clínica.

WA